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Jóvenes empresarios se forman en Europa con el programa Erasmus para emprendedores

La Comisión Europea financia esta actividad para incrementar las actividades transnacionales en el mundo empresarial

La decisión de crear un negocio propio suele originar dudas y miedos en el futuro empresario al que le surge la pregunta ¿tengo habilidades como emprendedor? Adquirirlas es una ardua tarea si no existe un referente del que adquirir todos los conocimientos. El “Programa Erasmus para Jóvenes Emprendedores”, que financia la Comisión Europea, cubre esta necesidad y va más allá de la formación habitual ya que ofrece a sus beneficiarios la posibilidad de intercambiar ideas y planes de negocio con empresarios europeos.

Requisitos del programa

Para participar en este Erasmus nuevo emprendedor y empresario de acogida tienen que cumplir unos requisitos. La primera condición es la residencia permanente en uno de los 37 países inscritos en el programa. Además, el primer beneficiario ha de encontrarse en el planteamiento de creación de su empresa o haber constituido su negocio en los últimos tres años. Respecto a los empresarios veteranos, tienen que ser propietarios o administradores de una pequeña o mediana empresa y llevar al frente de esta varios años.

Beneficios a largo plazo

Una vez que los participantes cumplen los requisitos del programa, empiezan a beneficiarse de las ventajas que conlleva esta formación en prácticas. Por un lado, a través del intercambio se ayuda al nuevo emprendedor a desarrollar habilidades para gestionar su futura empresa y a fortalecer su viabilidad; y, por otro, el empresario de acogida recibe una nueva visión de su negocio y desempeña el papel de mentor, que le proporciona la adquisición de los nuevos conocimientos que le aporte el emprendedor.

Además, ambos se acercan a otros mercados extranjeros y aumentan su red de contactos en Europa y la posibilidad de realizar actividades transnacionales. Los dos empresarios disfrutan de estas ventajas durante y después de la estancia del emprendedor en el país extranjero, que oscila entre uno y seis meses y puede dividirse en diferentes tramos semanales fraccionados en un total de menos de 12 meses.

Responsabilidades de los participantes

Antes de comenzar este intercambio, los empresarios tienen que formalizar su solicitud a través de una serie de documentos, entre los que destaca el “Compromiso de Calidad”. Con este acuerdo los participantes contribuyen a que el Erasmus constituya una productiva experiencia y aseguran la fluidez y el compromiso en su relación. Además, el emprendedor tiene que especificar con su punto de contacto local el pago de la beca que se le entrega de manera fraccionada durante su estancia en el país de acogida. La cuantía que recibe depende de las condiciones socioeconómicas de la región a la que se traslade.

Subvención del intercambio

Entre los puntos de contacto locales, que son el principal enlace de los participantes del intercambio, se encuentran algunos ayuntamientos, cámaras de comercio, consejerías y fundaciones empresariales. Estos agentes orientan a los beneficiarios durante el proceso de solicitud, ofrecen asistencia a lo largo de la estancia y, en algunos casos, posibilitan la realización de un curso de iniciación antes del intercambio. La elección de estos puntos de apoyo depende únicamente del nuevo empresario, que debe tener en cuenta la cercanía con el país en el que realiza el programa.

Tras haberse iniciado en el mundo emprendedor, aprovechar la oportunidad que ofrece “Erasmus para Jóvenes Emprendedores” no es una decisión tan difícil de tomar para el nuevo empresario. Formarse en un país desconocido y ampliar así la frontera de las relaciones laborales ayudará al fortalecimiento de su plan de negocio. ¿Interesado en intercambiar conocimientos con otros empresarios consolidados en países vecinos? “Erasmus para Jóvenes Emprendedores” puede ser la mejor manera de hacerlo.